biopsia de prostata

Aquí está la biopsia de próstata sin dolor

En los últimos años se han desarrollado diversas técnicas para reducir las molestias asociadas a la realización de un examen fundamental para el diagnóstico del cáncer de próstata, la biopsia de próstata. El desarrollado en Humanitas, basado en el uso de anestesia local, ha permitido en la mayoría de los casos eliminar, o al menos reducir, el dolor. "Llevamos cuatro años utilizando esta técnica, que se ha convertido en un procedimiento estándar para nosotros", afirma el Dr. Gianluigi Taverna, especialista de la Unidad Operativa de Urología que dirige el profesor Pierpaolo Graziotti, "y la hemos desarrollado con el objetivo específico de mejorar el enfoque de los pacientes a un examen muy importante pero a menudo molesto".

La utilidad de la biopsia

La biopsia múltiple guiada por ecografía es actualmente el único medio reconocido para diagnosticar la neoplasia de próstata. Su realización es indispensable en caso de sospecha palpatoria en el examen del especialista, o en caso de confirmación de una alteración del PSA (antígeno prostático específico). Un nivel elevado de PSA, que se mide con un simple análisis de sangre, puede ser, de hecho, una señal de alarma de la presencia de cáncer de próstata, incluso en una fase temprana.

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Mediante la biopsia", explica el Dr.  "es posible examinar directamente el tejido de la próstata

se toman pequeñas muestras de la glándula con agujas especiales y se analizan al microscopio para detectar la presencia o ausencia de células neoplásicas. En caso necesario, el procedimiento también puede repetirse varias veces y se realiza de forma ambulatoria o en régimen de hospitalización".

Cáncer de próstata

La próstata es una glándula situada entre la vejiga y la uretra, anterior al recto, y es esencial para la actividad sexual masculina. El cáncer de próstata es el más frecuente en los hombres y es la segunda causa de muerte por cáncer (después del cáncer de pulmón) en Italia y en todo el mundo occidental entre la población masculina. Su incidencia crece exponencialmente con el aumento de la edad: casi irrelevante antes de los 40 años, rara entre los 40 y 45 años, se hace cada vez más frecuente después de los 50 años. Si se detecta en una fase temprana, este tumor puede tratarse e incluso curarse. De ahí la importancia del diagnóstico precoz, que permite a los especialistas detectar las neoplasias de próstata de pequeño volumen antes de que evolucionen y den señales o síntomas al paciente.